Distribución

DISTRIBUCIÓN NACIONAL

DISTRIBUCIÓN NACIONAL

 

Con el paso de los años, MARIE CLAIRE S.A., ha ganado peso y se ha consolidado como el proveedor global de pantys, calcetines e interiores más importante del mercado español.

La distribución de las prendas ha ido evolucionando en función del mercado, adaptándose a cada una de las circunstancias durante los más de 100 años de vida, culminando en:

– El canal tradicional, de mayor proximidad a sus clientes.

– Y en las nuevas tendencias de mercado, la nueva distribución, donde ha permanecido líder:

  • Grandes almacenes como ‘El Corte Inglés’.
  • Cadenas de distribución como ‘Cortefiel’.
  • Y grandes superficies.

Con presencia en todo el territorio nacional, MARIE CLAIRE S.A., es el proveedor más importante en nuestro país en este tipo de artículos.

MARIE CLAIRE EN EL MUNDO

MARIE CLAIRE ha expandido sus ventas y distribución a todo el mundo con el fin de proveer un volumen efectivo en el negocio de marca blanca: pantys y calcetines. MARIE CLAIRE es el proveedor de marca blanca en España, Holanda, Bélgica, Francia, Inglaterra, Portugal y Grecia.

La capacidad industrial y la infraestructura logística de MARIE CLAIRE en España permiten cubrir la distribución en Europa.

AZNAR U.K, subsidiaria europea en Inglaterra:
Garantiza la correcta comercialización y distribución de estos productos en el Norte de Europa y nos permite estar entre los líderes del mercado inglés en términos de volumen y facturación, teniendo en cuenta que se trata de un mercado donde más del 75% de la cuota de mercado es marca de distribución.

La integración vertical de MARIE CLAIRE agiliza al máximo el proceso de fabricación y desarrollo tecnológico que este competitivo mercado exige.

Con este portafolio de mercados europeos incluida España MARIE CLAIRE S.A. se posiciona entre los tres primeros fabricantes/distribuidores del mercado europeo.

Nuestros clientes: John Lewis, Waitrose, BHS, Tesco, Brandwell, Debenhams, Carrefour, Casino, Leclerc, Dia, Hema, etc.

MARIE CLAIRE EN EL MUNDO